Enfría el relleno. Pon 8 porciones de 20 g de esparcible sobre papel para hornear. Congélalas durante 45 a 60 minutos, o hasta que estén lo bastante firmes para manipularlas.
Prepara la masa. Bate la mantequilla con los dos azúcares hasta integrarlos. Agrega el huevo y la vainilla. En otro bowl, mezcla la harina, la maicena, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Incorpora los secos a la masa y añade los trozos de galleta de cacao. Mezcla lo justo para repartirlos.
Rellena y refrigera. Divide la masa en 8 porciones de unos 100 g. Abre cada porción, coloca el esparcible frío en el centro y sella bien. Dale forma de bola alta, sin aplastarla. Refrigera las galletas armadas durante 30 minutos.
Hornea. Pon las galletas en una bandeja con papel para hornear, dejando espacio entre ellas. Hornea a 190 °C, con el horno precalentado, durante 15 a 18 minutos. Empieza a revisar a los 15 minutos. Los bordes deben estar dorados y la superficie del centro debe verse firme, aunque aún se sienta suave.
Sirve tibias. Déjalas reposar 15 minutos en la bandeja. Ábrelas por la mitad para que se vea el relleno de Cookies Blanco.