Prepara el matcha. Tamízalo en un bowl, agrega el agua caliente y bate en zigzag con un batidor de bambú hasta que quede sin grumos y con una espuma fina.
Arma el vaso. Mezcla 15 g de esparcible con dos cucharadas de la leche y viértelo en el fondo. Usa los 10 g restantes para dibujar vetas en las paredes del vaso.
Sirve en capas. Agrega el hielo y el resto de la leche. Vierte el matcha despacio sobre el hielo para que quede una capa verde arriba.
Decora. Termina con la galleta triturada y revuelve antes de tomar.